La ciudad de Melilla vivió el domingo una sobredosis de baloncesto que comenzó con el Tribasket que se disputó desde las 9 de la mañana y hasta las 12 del mediodía en la Plaza Multifuncional de San Lorenzo y que congregó a más de 100 niños en un ambiente in mejorable que sirvió como preludio de lo que más tarde se iba a vivir en el pabellón municipal Javier Imbroda con la disputa de la Copa Príncipe Adecco Oro.
Así, la plaza albergó un ambiente con más de 100 niños de todas las edades en un escenario creado para la ocasión en la que el marketing de la FEB dispuso de unas colchonetas inflables que dieron un colorido especial a las canchas.
El resultado organizativo se convirtió en un éxito toda vez que congregó un gran número de aficionados que hacían tiempo para la gran cita, además de diferentes personalidades del mundo de la canasta local como los técnicos del Enrique Soler de Liga EBA, Javier Nieto y Gerardo García o la propia plantilla del Melilla Baloncesto que decidió acercarse de camino al pabellón.
Los allí presentes pudieron ver la foto entre Javi Nieto –que ya tiene dos Copas- con los técnicos actuales del LEB, Gonzalo García y Jon Elourdi, a los que deseó suerte. Jaime Auday, presidente del Melilla Baloncesto, tampoco quiso faltar a la cita y junto con el presidente de la FMB, Francisco Javier Almansa y el consejero de Deportes, Francisco Robles, estuvieron departiendo entre cancha y cancha a la espera de que hiciera acto de presencia el máximo responsable de la FEB, José Luis Sáez.
Llegó la hora de la gran citaUna vez finalizado el Tribasket todos se dirigieron a un “Javier Imbroda” que vio cómo se formaban colas para entrar desde las 11 de la mañana.
A mediodía, justo una hora antes del inicio del choque, el ambiente del pabellón era inmejorable. Con un lleno hasta la bandera y con un público entregado a la causa: conseguir la tercera Copa Príncipe para las vitrinas locales.
El palco estaba repleto de personalidades entre las que se encontraban los presidente de la FEB, José Luis Sáez y de la FMB, Francisco Javier Almansa, el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, y su hermano, Javier Imbroda, ex seleccionador nacional y máximo exponente del baloncesto melillense en cuanto a lo deportivo se refiere. También estuvieron presentes el Comandante General de Melilla y el delegado del Gobierno. Por parte de Menorca asistieron el presidente del Club, el Alcalde de la Ciudad y el consejero de Deportes de la Isla.
Además había personalidades como Ángel Palmi, David Aurich o los técnicos Gustavo Aranzana o Josep Bordas.
Solidaridad y reconocimientos
Otro de los detalles importantes fue la presencia de la solidaridad con el desastre de Haití, ya que se dispusieron varias urnas para recaudar dinero, aunque la primera emoción de la jornada se la llevó el homenaje del Melilla Baloncesto al recientemente fallecido doctor José Manuel Montis, cuya viuda e hijo recibieron una camiseta y una ramo de flores por parte del Club y una tremenda ovación por parte de la afición.
Baloncesto y fiesta
Tras el pertinente minuto de silencio comenzó el espectáculo, que pudo ser seguido en directo a través de Teledeporte o FebTv.com.
El encuentro fue digno del público asistente. Dos grandes equipos que demostraron porqué son primero y segundo de la competición. Defensas sin fisuras y ataques incómodos en ambos bandos que llevaron a un desenlace final casi de infarto de no ser por las excelentes acciones puntuales de Pitu Jiménez y Héctor García .
Después llegó la fiesta. En un ambiente ensordecedor Nacho Romero, el gran capitán, elevó el preciado trofeo al cielo del Javier Imbroda y comenzó un delirio de gestos entre plantilla y público. Vuelta al ruedo con el trofeo en las manos y muchos agradecimientos mutuos que dieron paso al típico corte de la red, que corrió a cargo de Rafa Huertas a hombros de Roberto Morentin, mientras que el balón de la final se lo quedó Robinson.